miércoles, 20 de febrero de 2008

Caldero


- Las brujas de Macbeth alrededor de un caldero por D. Galdner -

Si bien es considerado un “utensilio” de cocina, en las manos adecuadas puede ser un objeto mágico de gran poder. Cualquier bruja u hechicero podía usarlo para hacer hechizos, conjuros y paciones, predecir el futuro, suministrar grandes cantidades de comida a familias numerosas. Los calderos podían, también otorgar conocimientos y sabiduría a su poseedor.
Los calderos tenían gran cantidad de funciones: cocinar, lavar, transportas agua y fuego, fabricar jabón y velas, hacer medicamentos, etc.
Pero la función más conocida de los calderos es el que le daban las brujas, quienes lo usaban con fines mágicos o sobrenaturales tales como elaborar pociones o preparar maldiciones o hechizos.

Encontramos calderos también en la mitología irlandesa, celta y galesa. En estas culturas se creía que el caldero poseía poderes sobre la vida y la muerte. La boca del caldero era la entrada al mundo subterráneo del cual emerge la vida y al que los muertos regresan.
El héroe irlandés, Bran tenía un caldero que podía revivir a los muerto, Bran lo usó para revivir a los soldados caídos en batalla, arrojando las partes de sus cuerpos al caldero y salían de él soldados enteros listos para seguir luchando. De esta manera, Bran se hizo poseedor de una fuente de soldados inagotable. Pero este héroe fue vencido cuando su hermano se sacrifico para destruir el caldero arrojándose al interior de él, puesto que no estaba hecho para albergar seres vivos.